lunes, 5 de mayo de 2014

DISEÑO DE PRUEBAS

DISEÑO DE PRUEBAS
 
OBJETIVOS
El objetivo general de este módulo es que el formador ocupacional aprenda a elaborar PRUEBAS DE EVALUACIÓN DE APRENDIZAJE PARA VERIFICAR NIVELES DE CUALIFICACIÓN.
 
LA EVALUACION
Con la evaluación se consigue averiguar el nivel de competencia del alumno al terminar la acción formativa y controlar la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, para mejorarlo continuamente y certificar así la calidad del producto final.
Al poner en práctica la evaluación hay que saber diferenciar entre:


  1. Medir y evaluar
  2. . Al medir se compara algo con una unidad que utilizamos como patrón. Evaluar conlleva interpretar esa medida.
  3. Evaluación respecto al criterio y respecto a la norma
  4. . Evaluamos respecto al criterio al comparar una medida con un objetivo correctamente formulado. Evaluamos respecto a la norma cuando se comparan dos medidas.
 
Ante la evaluación el formador debe desarrollar:

Objetividad.

Juicio atento.
Capacidad de análisis.
Estabilidad emocional.



Toma justa de decisiones.
Reducir la disonancia cognitiva utilizando herramientas objetivas.

 
Criterios que rigen la evaluación.


Corresponsabilidad.

Pluralidad.

Contextualización.

Continuidad.

Procesualidad.

Integridad.

Sistematicidad.

Autoevaluación.

Retroalimentación.


TIPOS DE EVALUACION

TIPOS DE EVALUACION

2.1 Evaluación inicial

La evaluación inicial tiene por objeto el conocimiento del marco general en el que va a tener lugar la acción docente. Esto significa tener en cuenta no sólo el punto de partida de los alumnos, sino el punto de partida (es decir las posibilidades y las potencialidades) de la institución docente. En el caso de la educación a distancia, la evaluación inicial debería tener en cuenta específicamente (además de los aspectos generales relacionados con la naturaleza del currículo) la atención tutorial, los sistemas de comunicación y los recursos tecnológicos y didácticos disponibles. El objetivo de este tipo de evaluación podría resumirse sencillamente de la siguiente forma: conseguir saber lo que tenemos para actuar en consecuencia.
Es posible (y hasta probable) que los adultos puedan tener determinados conocimientos previos específicos, obtenidos en procesos educativos no formales e informales, sobre determinadas cuestiones que vayan a ser objeto de estudio. Descubrir esto puede proporcionar un excelente punto de partida para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Por otra parte, las características y las circunstancias personales de los adultos que estudian a distancia suelen tener una importancia decisiva en lo que se refiere a las probabilidades de éxito-fracaso, que en muchas ocasiones están estrechamente interrelacionadas con las probabilidades de continuidad-abandono. Características como la edad y el sexo, y circunstancias como el estado civil, la ocupación, los horarios y las disponibilidades de todo tipo, deben ser conocidas claramente desde el principio.
También es relevante el conocimiento de las aptitudes (habilidades intelectuales) y la actitud hacia el desarrollo de los procesos de enseñanza-aprendizaje, lo que proporciona información sobre las motivaciones con las que los abordan.
Todas estas cuestiones a evaluar respecto de la materia de estudio deben ser extendidas al manejo de las tecnologías informativas y sistemas de comunicación que serán habitualmente utilizadas en la educación a distancia. Muchas de las disfunciones y dificultades para la construcción de aprendizajes en los procesos de educación a distancia pueden ser achacables a una escasa destreza en la utilización de este tipo de medios tecnológicos digitales.
Pese a la creciente simplicidad en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, muchas personas –incluso con elevados niveles de instrucción- encuentran problemas para manejarse adecuadamente con ellas. Esta es una cuestión capital para la evaluación inicial en educación a distancia, que debe discernir sobre el grado de competencia del participante en el manejo de las herramientas de comunicación y sobre la influencia de este nivel de competencia sobre el aprendizaje de la materia.
La segunda pregunta que cabría hacerse en relación con la evaluación inicial de los alumnos es: ¿cuándo evaluar? Las respuestas a esta pregunta en el ámbito de la educación a distancia de personas adultas serían las siguientes:
  • - En el momento de la incorporación
  • - Al comienzo de cada nueva fase de aprendizaje

La evaluación inicial debe realizarse con anterioridad al comienzo del proceso de enseñanza-aprendizaje. En el caso de las personas adultas que quieren estudiar a distancia, la evaluación inicial debe comenzar en el momento de la incorporación, es decir en el mismo momento en que la persona entra en contacto con la institución para solicitar información sobre los cursos. Sería muy necesario que en esos momentos previos se encontraran dos procesos de evaluación de orígenes muy divergentes: el de la persona adulta que después plantearse la posibilidad de estudiar, recaba información para decidir, y el del profesorado de la institución que la recibe, que trata de obtener información relevante sobre diferentes aspectos de la persona, con objeto de facilitarle los elementos de juicios suficientes para una toma de decisiones ajustada.
Pero la evaluación inicial no debe limitarse exclusivamente a estos momentos previos a la incorporación al proceso de enseñanza-aprendizaje. Al comienzo de cada nueva fase de aprendizaje debería llevarse a cabo una nueva evaluación inicial. En la educación a distancia esto resulta más dificultoso. No obstante, pueden utilizarse las tutorías colectivas dedicadas a la planificación de cada unidad didáctica para llevar a cabo una comprobación de los prerrequisitos necesarios para llevar a cabo el proceso de aprendizaje de una forma adecuada.
La tercera pregunta que puede hacerse en relación con la evaluación inicial de los alumnos es: ¿cómo evaluar? Las respuestas a esta pregunta en el ámbito de la educación a distancia de personas adultas serían las siguientes:
  • - Mediante un sondeo de prerrequisitos
  • - Mediante el análisis de las reacciones frente al nuevo material o situación de aprendizaje
  • - Mediante el proceso de desarrollo de la Valoración Inicial del Alumno (VIA)
La realización de un sondeo de prerrequisitos para abordar cualquier proceso de aprendizaje es uno de los procedimientos clásicos de cualquier evaluación inicial. Aparte del sondeo de tipo genérico, previo a la incorporación a un determinado curso (que abordaremos a continuación dentro del proceso de valoración inicial), es preciso realizar sondeos específicos antes del comienzo de cada nueva fase del proceso de aprendizaje. En la educación a distancia, el marco idóneo para llevar a cabo dicho sondeo lo constituyen las tutorías colectivas de planificación dispuestas al comienzo de cada unidad didáctica.
El sondeo puede hacerse por escrito, mediante una pequeña prueba que muestre la disponibilidad o no de determinados capacidades o destrezas necesarias para el estudio que se inicia. La dificultad mayor de esta fórmula reside en que si la prueba no está bien diseñada para ser corregida inmediatamente, no sería posible aprovechar esa tutoría colectiva para tratar de remediar las dificultades que aparezcan.
Otra posibilidad es tratar de realizar el sondeo tratando de observar las respuestas del alumnado a preguntas o cuestiones concretas planteadas para que sean puestas en común en la sesión de tutoría colectiva. También puede preguntarse directamente a los alumnos sobre su conocimiento o dominio de determinados conceptos o procedimientos.
El análisis de las reacciones frente al nuevo material o situación de aprendizaje es otro procedimiento muy útil de evaluación inicial en educación a distancia. El marco para dicho análisis lo proporcionan las tutorías individuales y el contenido las reacciones del alumnado, expresadas en términos de dificultades, dudas, satisfacciones, etc.
Por su especial relevancia y significado, el proceso de valoración inicial del alumno lo analizaremos en el apartado siguiente

El proceso de valoración inicial del alumno (VIA)

El paradigma del aprendizaje a lo largo y a lo ancho de la vida supone la integración de conocimientos y destrezas procedentes de los tres ámbitos en los que se desarrolla el aprendizaje: el formal, el no formal y el informal. Esta integración se produce naturalmente y contribuye a la construcción de la persona. La naturalidad de este proceso es desconocida habitualmente por los sistemas formales de enseñanza, que tienden a clasificar a las personas en los distintos grados o niveles en los que se organizan, en función del éxito que hayan obtenido anteriormente en el interior de los mismos. Quiere esto decir que la práctica tradicional en la mayor parte de los sistemas formales de enseñanza relega la idea del aprendizaje permanente al ámbito de los grandes principios y niega el reconocimiento de las competencias adquiridas fuera de sus muros.
Esto es particularmente contradictorio e injusto en el caso de la educación de personas adultas. La adultez puede proporcionar en muchos casos un bagaje de saberes y destrezas adquiridos fuera de la escuela que pueden resultar de gran utilidad también en el contexto académico.
Aunque la mayor parte de los países ha optado en buena lógica por acortar los currículos académicos destinados a los adultos, reconociendo implícitamente que la experiencia vital también proporciona habilidades susceptibles de aprovechamiento académico, apenas existen mecanismos formales de reconocimiento de estas competencias. La puesta en marcha de este tipo de mecanismos, que se configuran como herramientas de evaluación inicial de gran repercusión, puede evitar a las personas adultas un recorrido ritual por cursos y niveles para los que se requieren destrezas inferiores a las que tienen. Teniendo en cuenta lo indicado anteriormente, podríamos señalar que:

La valoración inicial del alumno es un proceso de evaluación que se inicia en el momento en el que el alumno adulto accede por primera vez al centro y concluye con la emisión de un juicio sobre la adecuación de su adscripción a un determinado nivel, tras un periodo significativo de clases. Dicho juicio debe tener en cuenta la opinión del alumno.
Es importante subrayar la idea de proceso (lo cual supone una serie de acciones que se desarrollan a lo largo de un tiempo significativo) para evitar ciertas concepciones confusas que tienden a equiparar la valoración inicial del alumno con una prueba de nivel. Esta confusión del todo con la parte, suele convertir una evaluación necesariamente procesual en evaluación sumativa. Sobre todo porque la parte que se confunde con el todo es la que se refiere al nivel de conocimientos académicos.
El proceso de valoración inicial del alumno debería tener las siguientes fases:
  • La entrevista inicial. Su objetivo es facilitar y obtener al/del futuro alumno información coherente sobre la oferta del centro y sobre sus demandas y necesidades. Debería dar paso al proceso administrativo de matriculación.
  • El análisis de la documentación académica aportada. Puede hacerse en presencia del alumno en el contexto de la entrevista inicial. Dicho análisis, junto con las necesidades y expectativas que manifieste, puede ofrecer los primeros indicios significativos para orientarle sobre las primeras alternativas a su alcance.
  • La prueba de prerrequisitos debe determinar cuales son las capacidades y destrezas de las que el alumno adulto dispone efectivamente. Debe ser valorada por varios profesores con experiencia.
  • La adscripción a un determinado nivel debe tener en cuenta la documentación académica y aportada y la valoración de la prueba de nivel. Dicha adscripción debe considerarse provisional.
  • La entrevista de orientación puede llevarse a cabo cuando existan discrepancias significativas entre los resultados de la prueba de nivel y la documentación aportada. Debe realizarse por personal cualificado –preferentemente por orientadores o en su defecto por profesores con acreditada experiencia en la educación de personas adultas- con el objetivo de clarificar la situación del alumno en cuanto a su adscripción a un determinado nivel. El resultado de la entrevista deberá confirmar o modificar la adscripción provisional realizada.
  • La observación durante el proceso de enseñanza-aprendizaje a efectos de evaluación inicial, debe llevarse a cabo por todos los profesores del grupo bajo la coordinación del tutor. El periodo de observación debe finalizar con una primera sesión de evaluación, en la que el equipo docente, teniendo en cuenta los resultados de la observación y la opinión del alumno, tomará la decisión sobre la adscripción definitiva a un determinado nivel. La duración idónea de este periodo de observación es de unas cuatro semanas. Dadas las especiales características de la educación a distancia, en las primeras sesiones tutoriales debería llevarse a cabo la comprobación de que el alumno se encuentra en condiciones de seguir el curso con aprovechamiento, tanto en lo que se refiere a la naturaleza de la materia cuanto a lo relativo al manejo de las herramientas y sistemas de comunicación.

2.2 La evaluación formativa.

La evaluación formativa tiene como finalidad principal conseguir el perfeccionamiento del proceso de enseñanza-aprendizaje en un momento en el que todavía puede producirse. Por tanto, deberá aplicarse a través del desarrollo del propio proceso didáctico. No puede equipararse la evaluación formativa con las pruebas realizadas a la finalización de cada unidad didáctica, porque en este caso se trata de evaluaciones sumativas, cuyo objetivo básico es comprobar a posteriorilos aprendizajes adquiridos. La evaluación formativa tiene que ver más con los procesos de aprendizaje que con los productos del mismo.
Al igual que hicimos anteriormente en relación con la evaluación inicial, podríamos preguntarnos en relación con la evaluación formativa de los alumnos: ¿qué evaluar?. Las respuestas a esta pregunta en el ámbito de la educación a distancia de personas adultas serían las siguientes:
Conviene evaluar los progresos, las dificultades, los bloqueos, etc. que aparecen durante el proceso de aprendizaje.
Las características específicas de la educación a distancia dificultan la contestación a la siguiente pregunta relacionada con la evaluación formativa de los alumnos: ¿cuándo evaluar?. La respuesta sería inequívoca si se tratase de educación presencial: durante el proceso de aprendizaje. La cuestión es que, en la modalidad de educación a distancia, el proceso de aprendizaje tiene lugar básicamente en solitario, lejos del profesor tutor. Esto complica la evaluación formativa.
El hecho de que en la educación a distancia sea más complicado llevar a cabo la evaluación formativa no significa de ningún modo que sea imposible. Tal vez no sea posible una evaluación continua, pero es claramente posible y deseable llevar a cabo una evaluación de tipo formativo. Las ocasiones para llevarla a cabo, que responderían a la pregunta que nos hemos formulado, son las siguientes:
  • - En las tutorías individuales: respondiendo a dificultades y dudas planteadas, proponiendo alternativas de búsqueda de información, recuperación o refuerzo, orientando al alumnado en función de demandas expresadas y necesidades detectadas.
  • - En las tutorías colectivas: comprobando los aprendizajes adquiridos, los procedimientos utilizados y los bloqueos o problemas específicos de los alumnos.
  • - En la corrección de las actividades enviadas por los alumnos
La tercera pregunta que puede hacerse en relación con la evaluación formativa de los alumnos es: ¿cómo evaluar? Las respuestas a esta pregunta en el ámbito de la educación a distancia de personas adultas serían la realización de:
  • - Análisis de los procesos de aprendizaje
  • - Análisis de tareas
  • - Pruebas
Para llevar a cabo un análisis de los procesos de aprendizaje es preciso evaluar las estrategias cognitivas que el alumno utiliza para resolver problemas. Se trataría de conocer qué tipo de estrategias utiliza, cuándo las utiliza y cómo lo hace. Las estrategias cognitivas para la resolución de problemas pueden agruparse en las siguientes categorías:
  • - Adquisición de la información
  • - Interpretación de la información
  • - Análisis de la información y realización de inferencias
  • - Comprensión y organización conceptual de la información
  • - Comunicación de la información
Es importante que el profesor-tutor conozca qué hacen, cuándo lo hacen y cómo hacen sus alumnos para adquirir la información, para interpretarla una vez adquirida, para analizarla y realizar inferencias; para comprenderla y organizarla adecuadamente, y por último para comunicarla a otros. El conocimiento de todas estas estrategias cognitivas facilita enormemente al profesor la posibilidad de señalar al alumno determinados procedimientos concretos de mejora o modificación de determinadas estrategias cognitivas aplicadas en distintos momentos del proceso de aprendizaje.La dificultad mayor es que este tipo de estrategias no puede observarse directamente a lo largo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Por ello pueden llevarse a cabo dos tipos de acciones. El primero de ellos consiste en la utilización de las tutorías colectivas para observar las estrategias que utilizan los alumnos para adquirir, administrar, incorporar y comunicar la información objeto de estudio, en qué ocasiones usan unas u otras y cómo lo hacen. Aunque no pueden sustituir en duración al conjunto de las clases de la enseñanza presencial, las tutorías colectivas sí pueden proporcionar indicios sobre el modo en que los alumnos manejan la información.
El segundo tipo de acciones tiene que ver con la indagación directa y su marco natural son las tutorías individuales. Teniendo en cuenta que determinados aspectos (sobre todos los relativos a la fase de adquisición de la información) presentan dificultades para la observación directa, el tutor debe recurrir a las preguntas directas sobre el modo de actuar de sus alumnos cuando estudian.
A continuación se incluye un instrumento para evaluar las estrategias cognitivas para resolver problemas. Se trata de una escala para determinar las frecuencias con las que el alumnado lleva a cabo determinadas estrategias. Puede ser utilizada como escala de observación (en las tutorías colectivas e individuales) o como guía para realizar entrevistas con los alumnos en la tutoría individual.

INSTRUMENTOS DE EVALUACION

INSTRUMENTOS DE EVALUACION
 
Anecdotario: Es el registro acumulativo y permanente, que hace el docente, de los hechos relevantes realizados o en los cuales ha participado el estudiante. Permite valorar, en especial, la conducta individual y colectiva del estudiante, sus actitudes y comportamientos.
Debate: Permite una evaluación cualitativa, es posible observar las capacidades del alumno para argumentar así como ciertas actitudes.
Diarios o bitácoras: Es un registro escrito, de manera permanente, que realiza el profesor sobre el planeamiento, desarrollo y evaluación de las actividades docentes. Es una descripción del aula en acción que permite al docente hacer explícito el mundo de las relaciones e interacciones que se suceden cuando está animando los aprendizajes (se desarrolla más adelante).
Encuestas y cuestionarios: Son listados de preguntas, por escrito, que se entregan a diferentes personas que pueden suministrar una determinada información.
Entrevista: La entrevista es una técnica que busca la formación del alumno. La evaluación se lleva a cabo a través del diálogo. Mediante el diálogo se puede establecer la consistencia del razonamiento, de las adquisiciones y de las capacidades cognitivas del alumno.
Ensayos: Evalúa calidad de argumentación, manejo de la información, apropiación de conceptos y teorías.
Escalas de valoración de actitudes: Son instrumentos que aprecian y miden la disposición (a favor o en contra) del estudiante hacia un objeto, grupo o situación.
Exámenes de desarrollo: Es el examen tradicional de tres a cinco preguntas que el estudiante debe contestar de manera individual. Es una prueba muy fácil de elaborar pero difícil de evaluar porque se presta para sesgos por parte del profesor, cuando conoce a sus autores.
Se puede mejorar la calidad de esta forma de evaluación elaborando previamente los patrones de respuesta para las preguntas y capacitando monitores para que lean las respuestas de los estudiantes y las comparen con los patrones, con tres posibilidades de valoración: plena concordancia, mediana concordancia y ninguna concordancia.
Examen escrito: Es la técnica de evaluación utilizada tradicionalmente. El alumno en estas pruebas recibe una serie de peticiones que ha de contestar o resolver, según sean de carácter teórico o práctico, en un periodo de tiempo determinado, en ocasiones esta técnica varía y se realizan exámenes orales con el mismo procedimiento.
Examen con posibilidad de consultar bibliografía: Pruebas encaminadas a resolver aspectos o casos con la posibilidad de consultar libros y apuntes previamente preparados por el alumno. Se trata de evaluar la capacidad de obtener información, analizarla y resolver problemas prácticos, más que la memorización de unos conocimientos teóricos.
Un caso específico de prueba escrita dentro de las pruebas objetivas son los exámenes tipo test en los que se plantean preguntas cerradas con las respuestas predefinidas. Los alumnos deben seleccionar la o las respuestas correctas entre las opciones planteadas. Generalmente suelen ser enunciados breves y respuestas igualmente no muy extensas. La ventaja de este tipo de prueba es su carácter objetivo, puesto que la puntuación no depende del profesor que corrige, siendo posible incluso utilizar un lector óptico. Por una parte, presenta para el docente la ventaja de la rapidez y facilidad de evaluación. Entre los inconvenientes, las pruebas de tipo test son de difícil elaboración por parte del profesor. La falta de concreción de las preguntas y la ambigüedad que pueden presentar las respuestas son otros problemas. Por otra parte y por lo general, las materias son ricas en matices y difíciles de encajar en una evaluación de preguntas cerradas con múltiples respuestas predeterminadas. Este sistema de evaluación fomenta en los docentes y en los alumnos un enfoque centrado en los aspectos que se preguntan, por ejemplo, definiciones y clasificaciones. No desarrollan en el alumno el proceso del pensamiento.
Grabaciones en audio o vídeo con guía de análisis: Cuando las grabaciones de audio o vídeo se utilizan en la enseñanza y el aprendizaje, los docentes pueden valorar el grado de apropiación de los contenidos de los mismos mediante guías de análisis que deben desarrollar los estudiantes.
Observación: La observación tiene un sentido de evaluación informal. Tanto el alumno que hace de observador como el observado, deben conocer previamente las reglas del juego. Unos para saber a que atenerse y otros para apreciar el valor de lo observado.
Portafolio: Es un registro acumulativo que sistematiza la experiencia obtenida en un tema o asignatura y que se puede presentar en un fólder o carpeta de argollas. En el mismo se incluyen materiales de búsqueda bibliográfica, representaciones gráficas del material estudiado (mapas conceptuales, aspectos conceptuales, cuadros sinópticos, resúmenes elaborados por el estudiante sobre textos asignados por el profesor) al igual que ensayos, informes, evaluaciones y las correcciones correspondientes o cualquiera otra producción intelectual.
Proyectos: Son aplicaciones de un tema o asignatura con los cuales se puede evaluar el grado de apropiación de los conocimientos, habilidades y destrezas intelectuales. Los proyectos permiten el ejercicio de la autonomía y la creatividad de los estudiantes. Los aprendizajes son lentos y exigen gran inversión de tiempo y trabajo, pero los aprendizajes son duraderos. Exigen mucha planeación de parte del docente para que el estudiante reciba todas las orientaciones necesarias antes de emprender el trabajo (más adelante se explica con mayor detalle).
Pruebas escritas: han sido el medio tradicional de evaluación del alumnado, sobre todo en la universidad. Esta técnica presenta diversas variantes.
Prueba teórica: El estudiante debe contestar una serie de temas de carácter teórico propuestos por el profesor. Estos temas pueden ser de carácter extenso, donde se evalúa el conocimiento sobre un tema o apartado que el alumno debe desarrollar o cuestiones más concretas y breves. Este tipo de evaluación puede plantear un aspecto determinado derivado del programa de la asignatura impartida o pedir que se relacionen conceptos y conocimientos a través de la relación de los conocimientos adquiridos.
Examen práctico: En este tipo de examen se deben resolver, unos supuestos o problemas planteados normalmente de carácter cuantitativo, en el que se aplican un determinado instrumento o modelo al fenómeno descrito.
Pruebas mixtas: Se utiliza de manera conjunta los dos tipos anteriores, se valora tanto el aprendizaje teórico como la capacidad de resolver cuestiones prácticas mediante la aplicación de los conocimientos teóricos adquiridos.
Pruebas objetivas: Se ocupan del conocimiento factual. La estructura de estas pruebas consiste en un enunciado que especifica en términos precisos los logros previstos. La redacción es tan exacta que sólo admite una interpretación para una única respuesta. Se tiene en cuenta no sólo el número de respuestas correctas, en una relación de buenas sobre el total de preguntas, sino la posición de cada estudiante en relación con el grupo de referencia (posición en la curva de distribución normal de puntajes). Presenta diferentes formas tales como: verdadero-falso, completar frases, opción múltiple (simple o compuesta), etc.
Seminarios: El seminario, y en particular el seminario de investigación, es una práctica didáctica y evaluativa que fomenta la construcción social del conocimiento. Aunque los aprendizajes son procesos individuales, en el aula se realiza la validación social de los mismos mediante procesos de interacción comunicativa. Las discusiones y debates alrededor del objeto de aprendizaje permiten al docente valorar no sólo el grado de dominio del tema por parte de los estudiantes, sino apreciar la capacidad discursiva y argumentativa de los mismos.
Solución de problemas: Responde a los enfoques de evaluación actuales. Desarrolla capacidades y habilidades del pensamiento. Mide tanto el proceso de enseñanza-aprendizaje, como el producto (se detalla más adelante).
Talleres: Son experiencias docentes que permiten demostrar la capacidad de aplicar conocimientos y destrezas en una determinada área del saber. En los talleres se pone en evidencia las capacidades de trabajo individual y colectivo de los estudiantes.
Tareas, ejercicios y actividades dentro o fuera del aula: Es la forma tradicional de reforzar y valorar los aprendizajes de los estudiantes. Requieren planeamiento e instrucciones muy claras para que la ambigüedad no constituya motivo de desconcierto y desesperanza de parte de los estudiantes al tratar de resolver algo que se les asigna con un alto grado de generalidad.
Técnica de casos: Apoya a la técnica de solución de problemas (se detalla más adelante).
Técnica de pregunta: Apoya a la técnica de solución de problemas, propicia el desarrollo del pensamiento abstracto, estimula la participación y retroalimentación de conocimientos (se desarrolla más adelante).

lunes, 10 de marzo de 2014

ventajas y desventajas de las tics

En cada campo del conocimiento y del trabajo profesional se han producido nuevos enfoques, tecnologías y procesos que obligan la incorporación de contenidos como informática, biotecnología y medios satelitales de información. La innovación toca a las universidades y otras instituciones de educación superior, por lo que debe planificarse estrategias que estimulen el autoaprendizaje, la puesta en marcha de un sistema de educación a distancia para todas las carreras con la formación previa de profesores y estudiantes, así como la actualización de los empleados y profesionales que sirvan de apoyo a la formación académica.
VENTAJAS DEL USO DE LAS TICS
  • Interés. Motivación
  • Interacción. Continúa actividad intelectual.
  • Desarrollo de la iniciativa.
  • Aprendizaje a partir de los errores
  • Mayor comunicación entre profesores y alumnos
  • Aprendizaje cooperativo.
  • Alto grado de interdisciplinariedad.
  • PARA LOS ESTUDIANTES
    • A menudo aprenden con menos tiempo
    • Atractivo.
    • Acceso a múltiples recursos educativos y entornos de aprendizaje.
    • Personalización de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
    • Autoevaluación.
    • Mayor proximidad del profesor.
    • Flexibilidad en los estudios.
    • PARA LOS PROFESORES
      • Fuente de recursos educativos para la docencia, la orientación y la rehabilitación.
      • Individualización. Tratamiento de la diversidad.
      • Facilidades para la realización de agrupamientos.
      • Mayor contacto con los estudiantes.
      • DESVENTAJAS DEL USO DE LAS TICS
        DESDE LA PERSPECTIVA DEL APRENDIZAJE
        • Distracciones.
        • Dispersión.
        • Pérdida de tiempo.
        • Informaciones no fiables.
        • Aprendizajes incompletos y superficiales.
        • Diálogos muy rígidos.
        • PARA LOS ESTUDIANTES

          • Adicción.
          • Aislamiento.
          • Cansancio visual y otros problemas físicos.
          • Inversión de tiempo.
          • Sensación de desbordamiento.
          • Comportamientos reprobables.
          • Falta de conocimiento de los lenguajes.
          • PARA LOS PROFESORES
            • Estrés.
            • Desarrollo de estrategias de mínimo esfuerzo.
            • Desfases respecto a otras actividades.
            • Problemas de mantenimiento de los ordenadores.

Mapa Mental



Las TICS en los procesos de Enseñanza y Aprendizaje

Las TIC han llegado a ser uno de los pilares básicos de la sociedad y hoy es necesario proporcionar al ciudadano una educación que tenga que cuenta esta realidad.

Las posibilidades educativas de las TIC han de ser consideradas en dos aspectos: su conocimiento y su uso.
El primer aspecto es consecuencia directa de la cultura de la sociedad actual. No se puede entender el mundo de hoy sin un mínimo de cultura informática. Es preciso entender cómo se genera, cómo se almacena, cómo se transforma, cómo se transmite y cómo se accede a la información en sus múltiples manifestaciones (textos, imágenes, sonidos) si no se quiere estar al margen de las corrientes culturales. Hay que intentar participar en la generación de esa cultura. Es ésa la gran oportunidad, que presenta dos facetas:
· integrar esta nueva cultura en la Educación, contemplándola en todos los niveles de la Enseñanza
· ese conocimiento se traduzca en un uso generalizado de las TIC para lograr, libre, espontánea y permanentemente, una formación a lo largo de toda la vida
El segundo aspecto, aunque también muy estrechamente relacionado con el primero, es más técnico. Se deben usar las TIC para aprender y para enseñar. Es decir el aprendizaje de cualquier materia o habilidad se puede facilitar mediante las TIC y, en particular, mediante Internet, aplicando las técnicas adecuadas. Este segundo aspecto tiene que ver muy ajustadamente con la Informática Educativa.
No es fácil practicar una enseñanza de las TIC que resuelva todos los problemas que se presentan, pero hay que tratar de desarrollar sistemas de enseñanza que relacionen los distintos aspectos de la Informática y de la transmisión de información, siendo al mismo tiempo lo más constructivos que sea posible desde el punto de vista metodológico.
Llegar a hacer bien este cometido es muy difícil. Requiere un gran esfuerzo de cada profesor implicado y un trabajo importante de planificación y coordinación del equipo de profesores. Aunque es un trabajo muy motivador, surgen tareas por doquier, tales como la preparación de materiales adecuados para el alumno, porque no suele haber textos ni productos educativos adecuados para este tipo de enseñanzas. Tenemos la oportunidad de cubrir esa necesidad. Se trata de crear una enseñanza de forma que teoría, abstracción, diseño y experimentación estén integrados.
Las discusiones que se han venido manteniendo por los distintos grupos de trabajo interesados en el tema se enfocaron en dos posiciones. Una consiste en incluir asignaturas de Informática en los planes de estudio y la segunda en modificar las materias convencionales teniendo en cuenta la presencia de las TIC. Actualmente se piensa que ambas posturas han de ser tomadas en consideración y no se contraponen.